Julio Aparicio Díaz nació en Sevilla el día 4 de enero de 1969. Hijo del gran Julio Aparicio y la bailaora Maleni Díaz, pronto se despertará en él una clara vocación taurina.
Su debut con picadores tiene lugar en Gandía (Valencia), el día 8 de febrero de 1987. Sus compañeros de cartel eran Fernando Lozano y Gregorio de Jesús, quienes lidiaron novillos de la ganadería de El Torreón.
Dos años más tarde, el día 16 de julio de 1989, se presenta en la plaza de toros de Las Ventas. Se trata de una corrida mixta en la que comparte cartel con Curro Vázquez. Se lidiaron reses de Torrestrella. El primer novillo lidiado por el joven novillero tenía por nombre “Merenguito”.
El día 15 de abril de 1990 toma la alternativa en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El cartel estaba formado por Curro Romero, que ejerció de padrino y Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, que hizo las labores de testigo. Los toros pertenecieron a la ganadería de Torrealta. El toro de la ceremonia tenía por nombre “Rompelunas”, de 521 kilos.
Su debut en Francia se produce el 16 de mayo de 1991. Frente a toros de Sánchez Dalp se anunció junto a Curro Vazquez y Emilio Muñoz. Su primer toro en el país vecino tenía por nombre “Jilguero”.
No resultaron fáciles los comienzos para el diestro sevillano, quien no confirmó su alternativa en la plaza de toros de Las Ventas hasta el 18 de mayo de 1994, compartiendo cartel con José Ortega Cano y Jesús Janeiro “Jesulín de Ubrique”, quienes se anunciaban frente a toros de Manolo González y Alcurrucén.

En el quinto toro de la tarde, Julio Aparicio realizó la faena de su vida a “Cañego”, perteneciente a la ganadería de Alcurrucén. Después de dar un par de pases de tanteo, el diestro echó a correr hacia el centro del ruedo y allí comenzó su más bella obra. Realizó un toreo puro, hondo, de inspiración, de arrebato, de temple, de duende, de magia, de pellizo, de fantasía, de sentimiento y de raza. El diestro salía llorando de la cara del toro después de cada tanda. Madrid estaba a sus pies. Tras pasaportarlo de una estocada, el diestro, desfondado, se sentó llorando sobre las tablas. Las dos orejas conseguidas a ley le consagraban como artista y como figura del toreo.
Su confirmación de alternativa en la plaza de toros de México se produce el 13 de noviembre de 1994, junto a Jorge Gutierrez y Manolo Mejia, que lidiaron toros de Xajay.
A partir de ese momento empieza a anunciarse en todas las ferias de España y Francia, pero como torero de arte, no siempre surge la inspiración en el momento adecuado. Empiezan a sucederse discretas y malas actuaciones, es por ello que el día 4 de junio de 1998 anuncia su retirada de los ruedos, a los que volverá en la temporada del 2000, concretamente el día 15 de marzo, en la plaza de toros de Fitero junto a José María Manzanares y Juan Bautista, para lidiar toros de Carmen Segovia.

Durante los años sucesivos actúa fundamentalmente en festivales, con la intención de poco a poco ir recuperando el sitio y la forma física perdida, para volver a las grandes plazas que le vieron triunfar en sus primeros años de carrera. Durante los últimos años ha vuelto al circuito de las grandes ferias, donde ha cuajado importantes faenas en plazas como Barcelona, Madrid, Alicante, Nimes, Granada o Valencia. Es precisamente en esta etapa cuando ha recibido mayor número de percances, pues el 23 de marzo de 2008, Domingo de Resurrección, anunciándose en Las Ventas junto a Morante de la Puebla y Miguel Ángel Perera, recibe una grave cornada en el tercio superior del muslo izquierdo con una trayectoria de 25 centímetros que causa importantes destrozos. También en la plaza de Las Ventas recibe una impresionante cornada el día 21 de mayo de 2010, cuando un toro de Juan Pedro Domecq le penetró por el cuello encontrando en la boca del diestro el orificio de salida. Se anunciaba junto a Morante de la Puebla y “El Cid”.
Julio Aparicio ha sabido combinar durante los últimos años su arte con la regularidad y la solidez, convirtiéndole en uno de los diestros más esperados del escalafón.
José Ortega Cano nació en Cartagena, el 27 de diciembre de 1953. Desde muy niño vivió en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes, y será ahí donde pronto se despierte en él una clara vocación taurina, dando sus primeros pasos en el mundo del toro en la parte seria del espectáculo cómico-taurino de “El Platanito”.

Su debut con picadores tiene lugar el 9 de septiembre de 1973 en la plaza de toros de Vistalegre, ubicada en el madrileño barrio de Carabanchel. Corta una oreja, comezando así una prometedora y exitosa carrera novilleril, que tan solo durará un año.
Toma la alternativa el 12 de octubre de 1974 en la plaza de toros de Zaragoza, durante la Feria del Pilar. Como padrino de la ceremonia actuó Jose María Manzanares, mientras que Paco Bautista figuró de testigo. Los toros pertenecieron a la ganadería de Osborne. El resultado de su actuación fue de una oreja.
A pesar de las buenas sensaciones los comienzos no fueron fáciles y encontró muchas dificultades para que le contrataran los empresarios, tanto es así que no confirmó su alternativa en la plaza de toros de Las Ventas hasta cuatro años más tarde, concretamente el día 14 de mayo de 1978, donde compartió cartel con Antonio Rojas y Lorenzo Manuel Villalta, quienes se enfrentaron a reses de Sotillo Gutiérrez. Tras una buena actuación consigue dar tres vueltas al ruedo.
A partir de ese momento el nombre de Ortega Cano empieza a sonar con mayor fuerza en el panorama taurino, comenzando así una lenta pero progresiva ascensión que tendrá un importante punto de inflexión el día 19 de julio de 1982. Ese día se celebraba en la plaza de toros de Las Ventas la tradicional Corrida de la Prensa con un cartel formado por Manolo Cortés, Jose Antonio Campuzano y José Ortega Cano, quien logró indultar a Belador, perteneciente a la ganadería de Victorino Martín, y a la postre y hasta el momento, único toro indultado en el coso de Las Ventas.

Pero la temporada que pone al diestro de Cartagena en figura del toreo es la del año 1986. Sus triunfos en Las Ventas, donde conseguirá dos puertas grandes, así como en otras plazas de España y América le hacen torear 82 festejos y ser uno de los toreros más seguidos del momento. Al año siguiente, en 1987, conseguirá de nuevo abrir la Puerta Grande de Las Ventas, pero un serio percance le está esperando. El 13 de octubre se anunciaba en Zaragoza frente a toros de Baltasar Ibán. Tras cortar las dos orejas a su primer toro, el segundo de su lote le propinó una terrorífica cornada mientras toreaba a la verónica, pues el pitón penetró por el abdomen, alcanzando la cavidad torácica, y en sus trayectorias rompió la pleura y el abdomen, ocasionando intenso hemotórax, entre otras lesiones.
La cornada le pasó factura y durante los años sucesivos tuvo continuos altibajos. En el año 1991 consigue salir por cuarta vez por la Puerta Grande de Las Ventas tras cortar tres orejas en la Corrida de la Beneficiencia, en la que actuó mano a mano con el colombiano César Rincón. Sevilla, Granada, Albacete, Burgos, Pamplona o El Puerto de Santa María vieron triunfar al diestro murciano durante esa temporada.
Aunque el nivel mostrado por el diestro ya no es el mismo que en temporadas anteriores los triunfos siguen sucediéndose, pero el año 1995 marcará su vida profesional y personal para siempre. El día de 5 de enero de 1995, Ortega Cano está a punto de perder la vida en Cartagena de Indias (Colombia), entre los pitones de “Buenmocito”. El percance le afecta al costado derecho, en cuya fosa lumbar le penetró 15 centímetros el pitón derecho del primer toro de la corrida inaugural de la feria. El toro le volteó en cinco ocasiones. El percance fue muy espectacular pues le entró más de medio pitón y hubo instantes de tensión en la enfermería, donde se pensó lo peor.

Recuperado del percance, José Ortega Cano contrae matrimonio con Rocio Jurado, el día 17 de febrero de 1995. A partir de ese momento comienza el declive en la carrera del maestro, quien anunciará continuas retiradas y reapariciones de manos de diversos apoderados, pero sin llegar a encontrar el nivel que había atesorado en su época más brillante. Durante este periodo solo cabe destacar las dos orejas que corta en La Maestranza de Sevilla en el año 1998.
Tras el fallecimiento de su esposa Rocio Jurado, el diestro empezó a sufrir problemas cardiacos, debido a los cuales y tras recomendación médica decide apartarse definitivamente de los ruedos en el año 2010.
José Ortega Cano perteneció a una generación de grandes figuras, pero su acusada personalidad e íntimo concepto del toreo, hacen que su nombre esté escrito para siempre en la historia de la tauromaquia.
Santiago Martín Sánchez nació en Vitigudino (Salamanca), el día 18 de julio de 1938. Nace en el seno de una familia de artesanos que tenía un taller de carros en el pueblo, en el que Santiago ayudaba ocasionalmente. Pronto se despierta en él la afición taurina y en el año 1956 viste por primera vez el traje de luces en localidad natal para dar muerte a unos novillos. Un año más tarde, el 31 de mayo de 1957, debuta con picadores en la plaza de toros de Ledesma, teniendo como compñaeros de cartel a Manuel Ávila y Roberto Ocampo, quienes lidiaron novillos de Zumel.

El año 1958 será clave en la carrera del novillero salmantino, pues sufrirá un percance en Francia que le ocasionará la fractura del codo izquierdo, y que marcará su toreo durante el resto de su carrera. La defectuosa curación dejó como secuela la imposibilidad de doblar por completo el brazo; así sus personalísimas maneras de cerrar los pases de pecho al hombro contario y su forma de torear al natural sin desplazar al toro y siempre toreando hacia dentro fueron consecuencia de esa lesión.
En 1959 debuta en la madrileña plaza de Vista Alegre, consiguiendo salir a hombros en tan importante compromiso. De las nueve novilladas que torea durante ese año, cinco de ellas son en el coso de Carabanchel. En el año 1960, concretamente, el día 18 de julio, debuta en la plaza de toros de Las Ventas. Los novillos pertenecían a la ganadería de Juan José Ramos y Hermanos, y le acompañaban en el cartel Tomás Sánchez Jiménez y Antonio de Jesús. Ese día, tras cortar dos orejas y salir a hombros por la puerta grande de Las Ventas, se consagra como un novillero brillante y de gran futuro. Su triunfo en Madrid le sirve para torear un importante número de novilladas, que le servirán de gran bagaje para tomar la alternativa un año más tarde.
Toma la alternativa en Las Ventas, el 13 de mayo de 1961. Como padrino de ceremonía ofició Gregorio Sánchez, mientras que Diego Puerta actuó como testigo. El toro de la efeméride tenía por nombre “Guapito”, perteneciente a la gandería de Don Alipio Pérez Tabernero. Al igual que en su debut corta dos orejas saliendo a hombros por la puerta grande y alzándose hasta los puestos más altos del escalafón, de los que ya no bajará hasta el final de su carrera.

A partir de ese momento comienza una década gloriosa para el salmantino. Hasta el año 1970 actúa en todas las plazas de España, Francia y América haciendo un toreo sobrio y recto que le consagra como primera figura del toreo. Por el contrario, es una época en la que sufre numerosos percances, algunos de ellos graves, como los de Barcelona, Palma de Mallorca, Málaga o Bogotá. Durante esta época se consagra como rey de Madrid, saliendo en numerosas ocasiones por la puerta grande del coso de la Calle de Alcalá.
El 12 de septiembre de 1971, tras torear en Palma de Mallorca, anuncia su retirada de los ruedos. Será una retirada efímera, pues volverá en el año 1973, temporada en la que consechará importantes triunfos en plazas como Alcalá de Henares o Zaragoza.
En el año 1974 se retira nuevamente para volver en 1976, época en la que será apoderado por Don Pedro Balañá, lo que causo gran sensación en el mundo taurino, pues el salmantino desde sus comienzos había sido apoderado por Don Florentino Díaz Flores.
A finales de 1978 hará temporada americana en Colombia, Venezuela y Ecuador. Serán sus últimas actuaciones en América. La campaña de 1979 será la del adiós definitivo de Santiago Martín “El Viti”, o como también era conocido, Su Majestad “El Viti”. En su temporada de despedida conseguirá importantes triunfos en Sevilla, Barcelona, Málaga o Salamanca. El 24 de mayo de 1979 hace su último paseíllo en la plaza de toros de las Ventas junto a Palomo Linares y Francisco Rivera “Paquirri”, quienes lidiaron un encierro de Torrestrella. Corta una oreja, la última de su carrera en esta plaza, rompiendo así la mala racha que tenía en esa plaza desde 1974.
La corrida de su despedida tiene lugar en Valladolid, el 16 de septiembre de 1979. Los toros pertenecieron a la ganadería de Clairac y en este último paseíllo estuvo acompañado por Roberto Domínguez y Luis Francisco Esplá. La suerte no le acompañó, y por ello decidió suspender su actuación en Logroño, donde en un principio estaba prevista su retirada definitiva. A finales del mes de septiembre, en una multitudinaria rueda de prensa, comunica a los medios que se retira del toreo en activo. A pesar de las millonarias ofertas que le hacen diferentes empresas y apoderados por volver a los ruedos, el diestro salmantino jamás volverá a hacer un paseíllo.

Cuarenta orejas y dieciséis salidas por la puerta grande de Madrid avalan una trayectoria que ha sido reconocida por el Ministerio de Cultura con la entrega de la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes (1998) y la Comunidad de Madrid, con el homenaje tributado en 2001 a raíz del cuadragésimo aniversario de su alternativa. En el año 2010 es galardonado con el premio Castilla y León de las Artes, siendo el primer diestro en poseerlo.
Desarrolló un concepto del toreo clásico, profundo y sobrio que sigue estando en la memoria de los aficionados.
Julio César Rincón Ramiréz nació en Bogotá (Colombia), el 5 de septiembre de 1965. Perteneciente a una familia humilde, con tan solo diez años comienza a interesarse por el mundo del toro. El 1 de enero de 1980 debuta vestido de luces en Bogotá (Colombia), frente a novillos de Cabrera. Al año siguiente, en 1981, viaja a España en busca de mejores oportunidades.
El 8 de diciembre de 1982 toma la alternativa en Bogotá, teniendo como padrino de ceremonia a Antonio Chenel “Antoñete” y como testigo a José María Manzanares. Se doctoró con el toro “Filigrana”, perteneciente a la ganadería de Vistahermosa. Al año siguiente, en 1983, confirma su alternativa en México. Le acompañan en el cartel César Pastor y Ricardo Sánchez, quienes se midieron a un encierro de la ganadería de Mariano Ramirez.
Su confirmación en la plaza de toros de Las Ventas se produce el día 2 de septiembre de 1984, teniendo como padrino a “Manili” y como testigo a Pepe Luis Vargas. La efeméride se produjo con el toro “Fojanero”, perteneciente a la ganadería de Lamamie de Claricac.
Tras unos años duros, sin demasiadas oportunidades y con corridas poco agradecidas, llega el año 1991, y con él su presencia en la feria de San Isidro de Madrid, tras varios años sin hacer temporada en España.
El día 21 de mayo de 1991 se anunciaba en Las Ventas a Curro Vázquez, “Armillita Chico” y César Rincón con un encierro de Baltasar Ibán. En sexto lugar saltó al ruedo “Santanerito”, al que el colombiano realizó una gran faena, citando de lejos, templando, mandando y luciendo al toro. Tras una gran estocada, las dos orejas fueron a sus manos. Madrid estaba entregada. En ese preciso momento el colombiano comienza su ascenso hasta llegar a la cima del toreo.
Tras su triunfo, sustituye al día siguiente al lesionado Fernando Lozano, anunciándose junto a Francisco Ruiz Miguel y Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, para lidiar una corrida de Murteira Grave. De nuevo en el sexto toro de la tarde, el colombiano consiguió cortar las dos orejas de “Alentejo”.

Fue declarado triunfador de la Feria de San Isidro, y por ello se acarteló en la Corrida de la Beneficencia, el día 6 de junio, actuando mano a mano junto a José Ortega Cano, lidiando toros de Samuel Flores. De nuevo la puerta grande de Las Ventas se abrió para el colombiano tras cortar tres orejas a su lote. Le acompañaron en esta nueva salida a hombros, Ortega Cano y el ganadero.
Con tres salidas a hombros consecutivas en Las Ventas, se anuncia en la Feria de Otoño, el día 1 de octubre, junto a José María Manzanares y David Luguillano. Esa tarde, la última en Madrid en tan glorioso año para el colombiano, corta una oreja a cada uno de su lote, correspondientes a las ganaderías de Sepulveda y Joao Moura.
A partir de ese momento, César Rincón se convierte en un fijo en las grandes ferias. Su debut en Francia tiene lugar en Palavás, el día 30 de junio de 1991, compartiendo cartel con Jesulín de Ubrique. En el año 1993, un toro de Marqués de Domecq le infiere una grave cornada en la Real Maestranza de Sevilla, que le tuvo casi un año apartado de los ruedos.
En 1994, ya recuperado del percance, volvió a Las Ventas, el día 7 de junio, junto a Emilio Muñoz y Juan Mora. Esa tarde se cruzó con “Bastonito” de Baltasar Ibán, quizá el toro que más gloria ha dado al colombiano. Se la jugó a vida o muerte, y Rincón de nuevo salió victorioso de Madrid. Una oreja y una profunda herida en la mano izquierda fueron el balance de su actuación.
El 29 de mayo de 1995, César consigue su quinta salida a hombros en Madrid, tras cortar las dos orejas a un sobrero de Hermanos Astolfi. Sus compañeros de cartel fueron Emilio Muñoz y Manolo Sánchez.
Entre 1999 y 2002 se mantiene alejado de los ruedos a causa de la hepatitis C, la cual contrajo en noviembre de 1989, en Palmira (Valle del Cauca), donde recibió una impresionante cornada que le tuvo entre la vida y la muerte, por lo que fueron necesarias transfusiones de sangre.
Totalmente recuperado reaparece en 2003, en la plaza de toros de Olivenza, manteniendo su cartel de primera figura.
La sexta salida a hombros de Rincón en Madrid se produce el 18 de mayo de 2005, tras cortar una oreja a cada uno de sus toros de Alcurrucén. Manuel Jesús “El Cid” y Eduardo Gallo, que confirmaba alternativa, fueron los testigos del nuevo triunfo del colombiano.

El 24 de abril de 2007 se despide de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla cortando dos orejas a un toro de Torrestrella, mientras que el día 23 de septiembre de ese mismo año se retiró de los ruedos españoles en la Monumental de Barcelona, despidiéndose del toreo en activo en su Santamaría de Bogotá en febrero de 2008.
César Rincón, mejor que nadie, puede decir que de Madrid al cielo, porque de su mano llegó hasta lo más alto del toreo.

José María Dols Samper nació en Alicante, el 3 de enero de 1982. Desde muy pequeño vive muy de cerca el mundo del toro, fundamentalmente por ser hijo del gran maestro José María Manzanares. Con 18 años comienza sus estudios de Veterinaria, pero pronto se da cuenta de que su camino es otro.
Así, el día 29 de abril de 2001 se presenta como becerrista en un festival celebrado en Campotéjar (Granada), acompañado por el rejoneador González Porras y los diestros José Fuentes, Jose María Manzanares, Enrique Ponce y Joaquín Puga. Esa tarde consigue cuajar una espléndida actuación y su nombre empieza a sonar en el hervidero taurino.
Su debut con picadores se produce el 22 de febrero de 2002, en la plaza francesa de Nimes, en un espectáculo nocturno. Debuto con el novillo “Barbuquero”, perteneciente a la ganadería de Victoriano del Rio. Le acompañaron en el cartel David Luguillano y Juan Bautista. Su balance fue de ovación con saludos y oreja.
Su presentación en la plaza de toros de Las Ventas se produce el 15 de junio de 2003, teniendo como compañeros de cartel a José Manuel Prieto y Luis Bolivar, quienes se enfrentaron a novillos de Los Bayones. El toro de la presentación tenía por nombre “Librerito II”. Al segundo novillo de su lote le cortó una oreja.

Ese mismo año, concretamente el 24 de junio, toma la alternativa en la plaza de toros de Alicante. Su padrino de ceremonia fue Enrique Ponce, mientras que Francisco Rivera Ordoñez ejerció de testigo. Los toros pertenecían a la ganadería de Daniel Ruiz. Así, el primer toro estoqueado por el nuevo doctor tenía por nombre “Virreino”, al que consiguió cortar una oreja. Al segundo de su lote, tras una gran faena, consiguió cortarle las dos orejas y el rabo.
Su confirmación de alternativa tiene lugar el 17 de mayo de 2005. Frente a toros de Garcigrande se anuncia junto a Salvador Vega y César Jiménez. El 19 de noviembre de 2006 confirma en la Monumental de México, con “El Juli” de padrino y completando el cartel José Luis Angelino y Antonio Bricio. A su lote de toros de Los Encinos consigue cortarle dos orejas, saliendo por primera vez a hombros del Coso de Insurgentes.
Pero será en el año 2007 cuando el joven Manzanares se consagre como joven figura. Durante esa temporada abrirá las puerta grandes de plazas como Barcelona, Sevilla (gran faena a un toro de Zalduendo), Toledo, Alicante o Málaga (proclamado triunfador del ciclo). Pero el día 30 de agosto, mientras actúa en la plaza de Linares sufre un desvanecimiento tras matar a su primer toro. Las pruebas que le fueron realizadas revelaron que el joven diestro sufría una hipoglucemia complicada por una enfermedad tropical denominada “dengue”, razón por la que corta la temporada y no realiza campaña americana.

En perfecto estado de salud comienza la temporada 2008, y ello se nota en los continuos triunfos que consigue. El más importante de ellos, en Sevilla, concretamente el día 7 de abril, donde cuaja bajo la lluvia una maravillosa faena a un toro de Juan Pedro Domecq, al que corta las dos orejas. Esa faena le sirvió para convertirse en el triunfador de la Feria de Abril 2008. Otros triunfos importantes tuvieron lugar en Linares, El Puerto de Santa María, Alicante o Albacete.
En el año 2009, de nuevo se convierte en triunfador de la Feria de Abril de Sevilla. Su faena al toro “Pañedo” de Daniel Ruiz, al que corta las dos orejas el 27 de abril, le hacen acreedor de tan preciado reconocimiento.
En la actualidad es uno de los toreros jóvenes con más gusto y empaque del escalafón.

Avelino Julio Robles Hernández nació en Fontiveros (Ávila), el 4 de diciembre de 1951. Con pocos años de edad su padre que era secretario se trasladó a la localidad salmantina de La Fuente de San Esteban, donde surgio su afición al toro bravo
El 28 de agosto de 1968 viste su primer traje de luces en la plaza de toros salmantina de Villavieja de Yeltes. Su debut con picadores se produce el 10 de mayo de 1970, en la plaza de toros de Lérida, lidiando novillos de María Lourdes Martín de Pérez Tabernero alternando con Paco Núñez y con Avelino de la Fuente.
El 10 de junio de 1972 hace su presentación en las Ventas de Madrid lidiando novillos de Juan Pedro Domecq alternando con Ángel Rodríguez “Angelete” y con Pedro Gutiérrez Moya “El Niño de la Capea”, cortando una oreja al novillo de su presentación y dando tres vueltas al ruedo en el segundo novillo de su lote.
El 9 de julio de 1972, recibe la alternativa en la Monumental de Barcelona, de manos de Diego Puerta que le cedió la muerte del toro Clarinero, número 71 de la ganadería de Juan María Pérez Tabernero actuando como testigo Paco Camino, dando el nuevo doctor una vuelta al ruedo en el sexto toro.
En el año 1973 se presenta en Las Ventas de Madrid como matador de toros para confirmar su alternativa, en la que sería apadrinado por Antonio Bienvenida que le cedió la muerte del toro Pernote, herrado con el número 62 y con 525 kilos de peso y de la ganadería salmantina de Eusebia Galache de Cobaleda. El testigo de la ceremonía fue Palomo Linares.

El 15 de julio de 1979 corta su primera oreja como matador de toros en Madrid a un toro de José Francisco Ortega alternando con Manuel Amador y Roberto Domínguez. Tres Puertas Grandes venteñas (1983, 1985 y 1989) coronan su trayectoria. En el año 1987 realizó una soberbia faena a un toro de Felipe Bartolomé en Las Ventas. Es por ello que en la década de los 80, Robles se consagra como figura indiscutible del toreo, haciendo primar la calidad sobre la cantidad, estando presente en todas las grandes ferias.
En 1990, llegó la tragedia, el 13 de agosto de 1990, hace el paseíllo en la plaza de toros francesa de Beziers alternando con José Miguel Arroyo “Joselito” y Fernando Lozano que van a lidiar toros de la ganadería de Cayetano Muñoz. Julio Robles viste un traje azul y oro. Salta el primero de la tarde, Timador de nombre, número 123, de pelo burraco y con 545 kilos de peso. Mientras Julio lo recibe de capote resulta volteado dramáticamente cayendo de cabeza al albero, quedando para siempre el maestro en silla de ruedas. En el parte médico se apuntaba “tetraplejia incompleta de los miembros superiores por lesión de la parte baja del raquis cervical. Al momento del accidente, la tetraplejia no alcanzaba ningún órgano vital. Después de un acondicionamiento médico ha sido trasladado al centro de neurología y escáner Montpellier”.

En ese momento comenzó el particular calvario de Julio Robles, el cual se vió agravado en el año 1993, al romperse su matrimonio con la colombiana Liliana María Mejías, quien se marchó a su país natal asegurando que había pasado tres años de inmenso dolor y sufrimiento.
A partir de ese momento, pasó el resto de su vida en su finca salmantina rodeado de los pocos amigos que quedaron una vez había terminado su faceta como torero. El 14 de enero del 2001 fallecía en la Clínica de la Santísima Trinidad de Salamanca, víctima de una perforación de colon, a la edad de 49 años.
Julio Robles y su toreo siempre estarán en el recuerdo del buen aficionado.
José Pedro Prados Martín nació en Fuenlabrada (Madrid), el 23 de diciembre de 1966.
Alumno de la Escuela Taurina de Madrid, su debut en público se produce en Colmenar de Oreja (Madrid), el día 13 de septiembre de 1981, junto a José Luis Bote y Juan Carlos González, lidiando becerros de Adela Amagó. Su debut en Las Ventas se produce como novillero sin caballos, concretamente el día 21 de julio de 1983, compartiendo cartel con José Luis Bote y Miguel de la Llana, quien se enfrentaron a reses de Pablo Mayoral.

Su debut con picadores se produce el 17 de septiembre de 1983 en Fuenlabrada, su localidad natal. En Las Ventas debuta con caballos el 5 de mayo de 1985, lidiando novillos de José Infante de la Cámara y teniendo como compañeros de cartel a André Viard y José Antonio Carretero.
Toma la alternativa el 22 de septiembre de 1987 en Villaviciosa de Odón (Madrid), teniendo a José Miguel Arroyo “Joselito” de padrino y a José Luis Bote de testigo. El toro de la ceremonia tenía por nombre “Enviado” y pertenecía a la ganadería de Antonio Arribas Sancho.
La confirmación tendría lugar el 22 de mayo de 1988. De nuevo Joselito y José Luis Bote le acompañan en el cartel. El toro tenía por nombre “Guardián” y pertenecía al hierro de Antonio Arribas.
Tras ambas efemérides es prácticamente olvidado por la mayor parte de los empresarios, hasta que en el año 1990 consigue cortar tres orejas en Arles a una impresionante y peligrosa corrida de Miura, lo que le abre las puertas de todas las ferias francesas. A partir de ese momento intercala temporada buenas y regulares, hasta que en el año 1995 entra en un bache que le tiene alejado de los grandes circuitos hasta prácticamente el año 2001.

A partir de ese momento, comienza una nueva etapa en la trayectoria de El Fundi. Siempre anunciado con ganaderías duras, se va ganando el respeto y reconocimiento del aficionado. Sus repetidos triunfos en Francia y en plazas como Madrid, Bilbao, Pamplona o Sevilla le colocan en la parte alta del escalafón donde está considerado como uno de los toreros más dignos y poderosos.
Francisco Rivera Ordoñez nacio en Madrid el 3 de enero de 1974 y es el primer hijo del matrimonio formado por Francisco Rivera “Paquirri” y Carmina Ordóñez, hija del también famoso torero Antonio Ordóñez. Su vida está marcada por un entorno ganadero y torero, al haber nacido en una familia con larga tradición de toreros: sus bisabuelos (Domingo Domínguez y Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma”), su abuelo, su padre, sus tíos José Rivera “Riverita”, Curro Vázquez y Luis Miguel Dominguín, su primo hermano José Antonio Canales Rivera y su abuelo paterno, Antonio Rivera Alvarado.

Francisco pierde a su padre la tarde del 26 de septiembre en 1984, cuando fue herido mortalmente por el toro “Avispado” en la localidad cordobesa de Pozoblanco.
Su presentación como novillero se produjo el 7 de agosto de 1991 en la plaza de toros de Ronda, teniendo como compañeros de cartel a Chicuelo y Javier Conde. Su debut con caballos fue en Ronda el 21 de mayo de 1992.
Su debut en “Las Ventas” tiene lugar el 25 de abril de 1994, siendo sus compañeros en esa ocasión Rodolfo Núñez y Víctor Puerto, quienes se enfrentaron a novillos de la ganadería Torrestrella.
A la edad de veintiún años tomó la alternativa en Sevilla, en plena feria de abril, concretamente el dia 23 de abril de 1995, teniendo como padrino de la ceremonia a Juan Antonio Ruiz Román “Espartaco” y como testigo a Jesulín de Ubrique, quienes lidiaron un encierro de Torrestrella. El toro de la ceremonia tuvo por nombre ”Bocalimpia”, y en tarde tan importante para el joven Francisco, consigue cortar una oreja a cada uno de su lote.

Un año después, el 23 de mayo de 1996, llegó su confirmación en Madrid. Sin duda alguna constituyo el cartel de la feria y de muchas ferias, pues tuvo como padrino a Jose Miguel Arroyo “Joselito” y como testigo a Enrique Ponce, las dos grandes figuras del toreo de aquella epoca. El toro de la ceremonia tuvo por nombre “Flamenco” y pertenecia a la ganaderia de Samuel Flores. A partir de este momento, este cartel paso a denominarse como “el de los tres tenores”.
A partir de ese momento, se suceden los triunfos, tanto es asi que en su primera temporada completa como matador de toros consigue sumar un total de 101 festejos. En el año 1997, una lesion de ligamentos le obliga a cortar la temporada.
En 1998, el 23 de octubre, se casó en Sevilla con Eugenia Martínez de Irujo, duquesa de Montoro, hija de la Duquesa de Alba en la Catedral de Sevilla, en una boda con más de 1400 invitados. Es la primera vez que un torero contrae matrimonio con un miembro de la aristocracia. Al año de su matrimonio nace su única hija, Cayetana.
En el año 1999, organiza su primera corrida goyesca en la plaza de toros de Ronda. El cartel lo integran el propio Francisco Rivera junto a Juan Antonio Ruiz “Espartaco” y Jose Tomas.

En marzo de 2002, la pareja formada por Francisco y Eugenia deciden divorciarse de mutuo acuerdo. Francisco sigue triunfando en los ruedos, siendo uno de los toreros fijos en las ferias, si bien es verdad, dentro de un cartel mediatico que normalmente lo constituye junto a Jesulin de Ubrique y Manuel Diaz “El Cordobes”.
El 17 de agosto de 2008 toreó su corrida número mil en la plaza de toros de Estepona donde cortó 4 orejas y un rabo.
Aunque Francisco Rivera Ordoñez sea uno de los toreros mas seguidos, perseguidos y mediaticos del escalafon, tambien es de ley reconocer sus triunfos en plazas importantes como Madrid y Sevilla, siempre haciendo un gran despliegue de temple y tecnica.
Alejandro Talavante Rodríguez nació en Badajoz el 24 de noviembre de 1987. Con tan solo once años ingresó en la Escuela Taurina de Badajoz, matando su primer becerro el día 15 de mayo del 2000 en Puebla de Sancho Pérez (Badajoz). Su debut, vestido de luces, se produce el 13 de mayo del 2001 en Valverde de Mérida (Badajoz).

Tras alzarse como ganador de los certámenes de noveles de Bougue, Bayona y Saint Sever, debuta con picadores en Samadet (Francia), el 1 de febrero de 2004, teniendo como compañeros de cartel a Manuel Escribano y Caro Gil, ante novillos de Hnos. Gutierrez Lorenzo. En la localidad murciana de Blanca, el 14 de agosto de ese mismo año, sufre una grave lesión en el codo y húmero derecho, que le tendrá mermado durante las dos siguientes campañas.
La temporada del año 2006 es clave para la carrera de Alejandro Talavante. Apoderado por Antonio Corbacho, se presentó en Madrid, el 25 de marzo, alternando junto a Raúl Cuadrado y Francisco Javier, que se enfrentaron a reses de El Serrano. Su buena actuación, a pesar de su fallo a espadas, le sirve para anunciarse en San Isidro.
La tarde del 24 de mayo del 2006 en Las ventas supone un punto de inflexión para el joven novillero. Esa tarde Alejandro Talavante borda el toreo ante dos novillos de El Ventorrillo. Su fallo a espadas le privó de cortar cuatro orejas a sus oponentes, pero el clamor popular durante la vuelta al ruedo, le consagraron como figura novilleril preparada para dar el salto al escalafón superior.
Se despide de novillero en Nimes, el 2 de junio de 2006. Una semana más tarde, el 9 de junio, toma la alternativa en Cehegín (Murcia), teniendo como padrino de la ceremonia a Morante de la Puebla y como testigo a “El Fandi”, ante astados de Benjumea. El resultado artístico de esa tarde fue de dos orejas.

Ese año termina la temporada confirmando su alternativa en Nimes. Durante el invierno se presenta en América, siendo su debut en la plaza de toros de Lima y posteriormente confirmará en Quito y Bogotá.
El año 2007 se presentaba clave para Alejandro Talavante, y no defraudó. Una vez olvidada su lesión del brazo derecho, se alzó como máximo triunfador de la valenciana Feria de Fallas. Confirma alternativa en Madrid, el 8 de abril, junto a “El Juli” y Jose Mari Manzanares. El toro de la ceremonia tenía por nombre “Mariposito” y pertenecía a la ganadería de El Puerto de San Lorenzo. Esa tarde, Alejandro Talavante, consigue abrir la puerta grande de Las Ventas tras cortar las dos orejas al sexo toro de la tarde, tras realizar un faena vibrante, llena de temple, técnica y valor.
Dos semanas más tarde, el 23 de abril, abre la Puerta del Príncipe de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Sus compañeros de cartel eran Jesulín de Ubrique y Morante de la Puebla, mientras que los toros pertenecían a la ganadería gaditana de Nuñez del Cuvillo. Consiguió cortar tres orejas a su lote, tras una sensacional tarde de toreo al natural.
Los éxitos se repiten hasta final de temporada, siendo una de las grandes sensaciones del año, y habiendo pasando en un breve periodo de tiempo, de ser un novillero desconocido a el diestro revelación del año.

Durante el año 2008 y parte del 2009, Alejandro Talavante pierde el crédito obtenido en las anteriores campañas. Perdido, desorientando y sin ilusión no consigue triunfar, y lo que es peor, en varias ocasiones ve como sus toros son devueltos a los corrales tras escuchar los tres avisos. Según palabras del propio diestro “en ocasiones he pensado en dejar los toros, pero quizás por vergüenza de hacerlo con tan solo tres años de alternativa, no lo hice”.
A mediados del 2009 rompe con su apoderado Antonio Corbacho.
Una vez pasado el bache, Alejandro Talavante mira al horizonte con ilusión, esperanzado en encontrar el sitio que un día tuvo y que nunca debió perder. Sin duda alguna, aquel joven novillero que tanto hizo recordar a José Tomas, cuando éste estaba inactivo, ha encontrado su propia personalidad, una personalidad que le puede llevar a lo más alto del escalafón.

Francisco Rivera Pérez nació en Zahara de los Atunes (Cádiz) el 5 de marzo de 1948. Se crió en Barbate y allí tiene lugar su debut como novillero en el año 1962, ante ganado de Nuñez Polavieja. Su debut con picadores se produce en Cádiz, el 28 de junio de 1964, teniendo como compañeros de cartel a José González Copano y Rafael Jiménez Márquez, ante astados de Marqués de Villamarta.
Tras dos años como novillero se anuncia su alternativa para el día 17 de julio de 1966 en la plaza de toros de Barcelona. En el cartel le acompañaban Antonio Bienvenida como padrino y Andres Vázquez de testigo con toros de Juan Pedro Domecq. El primer toro de la tarde, el de ceremonia, le hiere antes de coger los trastos por lo que se ha de poner nueva fecha para el evento.

Finalmente toma la alternativa en Barcelona, el 11 de agosto de 1966, teniendo como padrino a Paco Camino y como testigo a Santiago Martín “El Viti”. Los toros pertenecían a la ganadería de Urquijo de Federico. El toro de la ceremonia tenía por nombre Zambullido y pesaba 513 kilos.
La confirmación de alternativa tiene lugar el 18 de mayo de 1967 junto a Paco Camino y José Fuentes. El nombre del toro de la confirmación es Alelado y pertenecía al hierro de Juan Pedro Domecq.
A partir de ese momento, Paquirri obtiene de manera regular importantes triunfos tanto en España como en América. En el año 1968 se alza como triunfador de las ferias de Cali, Lima y Bogota, mientras que en 1972 lidera el escalafón de matadores. En el año 1973 se casa con Carmen Ordoñez. De ese matrimonio nacen dos hijos, Francisco y Cayetano Rivera Ordoñez, ambos matadores de toros en la actualidad.
Su ruptura sentimental con Carmen Ordoñez en 1979 coincide con su consagración como figura del toreo. Ese año se proclama triunfador de la Feria de Abril de Sevilla y consigue salir por la puerta grande de Las Ventas, el 24 de mayo, tras cortar tres orejas a su lote de Torrestrella, teniendo como compañeros de cartel a “El Viti” y Palomo Linares.
Al año siguiente, en 1980, corta dos orejas en Sevilla, el 25 de abril. Ese mismo año, actúa en solitario en Las Ventas en la Corrida de la Beneficencia, estoqueando reses de Pablo Romero y Samuel Flores. El resultado es de dos orejas, saliendo de nuevo a hombros del coso de la calle de Alcalá.
En el año 1981, concretamente el 28 de abril, vuelve a abrir la Puerta del Principe de Sevilla. Esa tarde actúa junto a Rafael de Paula y Pepe Luis Vazquez. El resultado es de tres orejas a los toros de Manolo González.
En el año 1983, Paquirri contrae matrimonio con Isabel Pantoja. De este matrimonio nace su tercer hijo, Francisco Rivera Pantoja, conocido popularmente como “Paquirrín”.

Llega el año 1984, y con él, el 26 de septiembre y Pozoblanco (Córdoba). En el cartel se anunciaban Francisco Rivera “Paquirri”, “El Yiyo” y “El Soro” con toros de la ganadería de Sayalero y Bandrés. Francisco vestía un terno azul y oro. En el primer toro la tarde había cortado una oreja. Sonaban clarines y timbales anunciándo la salida al ruedo de “Avispado”, cuarto de la tarde y segundo del lote de “Paquirri”. El diestro lo toreó de capote mirando al tendido. En ese momento salieron los picadores al redondel. Mientras Francisco llevaba el toro al caballo fue prendido por el muslo derecho, quedando colgado del pitón durante unos instantes angustiosos que hacían ver la tragedia que se avecinaba. La cornada le rompió las venas iliaca, safena y femoral.

Las cámaras de televisión registraron la tragedia e incluso las escenas del torero hablando en la enfermería. Paquirri todavía consciente explicaba al doctor el tamaño y la trayectoria de la herida:
«Doctor, yo quiero hablar con usted. La cornada es fuerte. Tiene al menos dos trayectorias, una para acá y otra para allá. Abra usted todo lo que tenga que abrir, lo demás está en sus manos. Y tranquilo, doctor».
El torero no pudo ser bien atendido debido a las deficiencias de la enfermería y, sin poder contenerle la hemorragia, falleció cuando era trasladado al Hospital Militar de Córdoba.
Dos días después, miles de personas le dieron el último adiós en la Maestranza de Sevilla. Desde entonces, sus restos reposan justo enfrente de la tumba de Joselito “El Gallo” en el cementerio de San Fernando de la capital hispalense.

Francisco Rivera “Paquirri”, gran figura del toreo, demostró su profesionalidad y hombría tanto en la vida como en el ruedo, tanto en sus comienzos como en la hora de su muerte.