Madrid, Sevilla y Málaga centraban la atención de todos los taurinos en una fecha tan emblemática como es la del Domingo de Resurrección. Pasaron cosas, muy pocas cosas, bastantes menos de las que deberían haber pasado vistos los carteles que se habían confeccionado para la inauguración oficial de la temporada. Ese es el fallo. Nos fijamos en la terna y dejamos en un segundo plano las ganaderías a lidiar, que es lo que en mayor medida ha fallado, y si no que pregunten a Cuvillo.
En Madrid se anunciaba la encerrona en solitario de Daniel Luque, que a la postre fue un fracaso artístico, ganadero y de público. Decía Juan Gómez “Juanito”, mítico jugador del Real Madrid, que 90 minuti en el Bernabeu son molto longo. Ahora Daniel Luque sabe que seis toros en Las Ventas también lo son. La “ausencia” de Luque, la excasa colaboración de los toros de Cuvillo y Juan Pedro y la frialdad del público hicieron que en ningún momento hubiera sensación de triunfo grande. Seis silencios como losas fue el triste balance del joven sevillano.

En Sevilla se anunciaba un cartel muy del gusto del público maestrante, con sevillanía se suele decir. Morante, Manzanares y Perera colgaron el tradicional cartel de “No hay billetes” en el coso de la capital hispalense. Tan solo la magia de Morante y el empaque de Manzanares consiguieron salvar una tarde marcada por el mal juego de los toros de Daniel Ruiz. Una oreja fue el balance de cada uno de ellos, mientas que Perera, que se marchó de vacio, pensaría que mejor le había ido en Sevilla el año pasado en semejante fecha.
En Málaga, la vuelta a los ruedos de Raúl Gracia “El Tato” y el enfrentamiento en la cumbre entre José Tomás y Castella llenó hasta la bandera la plaza de toros de La Malagueta. José Tomás, gran protegido de la afición malagueña, perdió una oreja por el fallo a espadas, aun así no fue una de sus grandes tardes, en gran parte por el mal juego de los de Cuvillo. Castella cortó dos orejas, una de ellas muy barata y la otra más que merecida. Por su parte, “El Tato” dejó muestras de su poderio y de que puede tener un hueco, si se lo hacen claro.
En fin… ya se sabe… corrida de expectación…
Los carteles de la Feria de San Isidro y del Aniversario ya son oficiales. Durante las últimas ediciones todos los taurinos, a excepción de los empresarios del coso de la Calle de Alcalá, se han quejado de que la Feria de San Isidro se quedaba muy flojita y que los carteles verdaderamente interesantes se incluían en la feria del Aniversario. Este año se han intentado compensar los carteles de ambas ferias, y el resultado es que han quedado muy flojitas las dos. Desde estas líneas quiero presentar mis respetos a todos y cada uno de los diestros que harán el paseíllo durante la feria, pero los carteles son un auténtico fiasco. En más de un mes continuado de toros, ocho carteles rematados o casi rematados. Muchos carteles con toreros de segundo o tercer nivel y muy poquitos carteles acorde con la categoría de la plaza más importante del mundo. Hay presencias que no se pueden justificar, al igual que algunos dobletes y ausencias. Y lo que más me duele es una feria tremendamente injusta y carente de toda sensibilidad por parte de la empresa.
Vayamos por partes y comenzaremos por las ausencias. En una plaza de la categoría de Las Ventas no pueden faltar Enrique Ponce y Pablo Hermoso de Mendoza. Gustarán más o menos, pero estar tienen que estar. Ponce no estará en la feria por no llegar a entendimiento económico con la empresa. Ponce es figura y pide como figura y para que se lo queden ellos me lo llevo yo, pensará el valenciano. Y no le falta razón. ¿Cuánto va a ganar la empresa la tarde en que se anuncian Picazo, Lancho y Justo? ¿Cuánto va a ganar la empresa el día de Millán, Robleño y Corpas? ¿Cuánto va a ganar la empresa el día que se anuncian López Chaves, Salvador Cortés y David Mora? ¿Cuánto gana la empresa en cada novillada? La empresa mira por sus intereses y se pasa por el forro de sus atributos los intereses del aficionado, porque saben que el llenazo está garantizado.
Hermoso de Mendoza pedía tres tardes y solo le ofrecían dos. Hermoso, herido en su orgullo torero, ha preferido quedarse en casa mientras Diego Ventura hará tres paseíllos en Las Ventas.
Pero no son las únicas ausencias, pues también lo son y dolorosas, las de Antonio Ferrera y Antonio Barrera. No es que yo sea partidario de ninguno de los dos, pero debían estar, fundamentalmente Antonio Barrera. El sevillano hizo el año pasado una temporada extraordinaria, obteniendo triunfos en todas las plazas importantes en las que actuó, entre ellas Barcelona, Málaga, Nimes o San Sebastian. Algunos de los que hacen doblete no cortan una oreja en plaza de primera desde el año que tomaron la alternativa.
Echo de menos un puñado de toreros jóvenes que renovarían el ambiente y de paso quitarían la segunda tarde de toreros que lo único que hacen es aburrir cada año en Madrid. Podrían estar Joselito Adame, Mario Aguilar, Angel Teruel o Agustín de Espartinas… todos ellos con muy buenas maneras si son anunciados como merecen.
La última ausencia, la de Frascuelo. Quizás los empresarios tienen razón y no está en condiciones de torear, pero el diestro estaba en su derecho de despedirse de una afición que siempre le ha esperado y la empresa ha demostrado muy poquita sensibilidad, porque pasara lo que pasara en el ruedo, por una vez, la empresa no iba a resultar culpable.
No entiendo las ausencias, pero es que las presencias las entiendo menos, y los dobletes de algunos diestros me parecen de compadreo absoluto. ¿Alguien me puede explicar las presencias de Eugenio de Mora, Serafín Marín, Gabriel Picazo, Emilio de Justo, Juan José Padilla, El Fandi, Javier Conde o El Capea en la plaza de toros de Las Ventas durante la Feria de San Isidro? ¿Qué sentido tienen los dobletes de Miguel Abellán, Arturo Macías o Juan Bautista? Y dando un paso más adelante ¿son merecidos realmente los tripletes de Diego Urdiales y José Pedro Prados “El Fundi”? Por cierto, no me ha parecido nada justo que por tener que meter con calzador a “El Fundi” en el cartel de José Tomás, se hayan quedado fuera los Antonios.
Lo único que espero es que no falle el toro y que caiga en las manos adecuadas porque de no ser así tendremos una muy larga feria de San Isidro y Aniversario por delante.
Se había denominado la Feria de Fallas 2010 como la de conmemoración del 20º Aniversario de la alternativa de Ponce. Para la efeméride el torero valenciano se había comprometido tres tardes, una de ellas en mano a mano con Julián López “El Juli”, que a la postre se ha convertido en el gran triunfador del ciclo, reveindicándose como el número uno del escalafón actual. El torero madrileño estuvo en maestro, en torero, con plenitud de mando, temple, torería y ligazón. Si bueno fue su toreo con la mano derecha, las tandas por naturales fueron de seis y siete muletazos largos y con la mano por el albero. Con la espada, un cañón. Triunfador de la feria con toda justicia.
El otro gran triunfador del ciclo fue Sebastian Castella, quien vió como el presidente y la espada le privó de la salida a hombros en su primera tarde, tras una faena vibrante, apabullante y aprovechando la inercia del toro entre pasa y pase. En la corrida que cerró el ciclo salió a hombros acompañando al gran triunfador del ciclo, tras una faena de temple y sentimiento.

Tras ellos muy poquito que destacar. Ponce cortó una oreja cada tarde y se evidenció que equivocó la elección de los toros a lidiar. Arturo Macías demostró que quiere ser torero y sus ganas y entrega le hicieron acreedor de una de las orejas más emotivas de la feria. David Fandila “El Fandi” cortó tres orejas muy baratas en las tres tardes que ha actuado en el ciclo. César Jiménez cortó dos orejas a su lote de FuenteYmbro, eso si, siempre estuvo por debajo de su lote. Juan Bautista cortó una oreja que sabe a muy poco viendo el excelente lote que sorteó, mientras que el manchego Rubén Pinar cortó una oreja en cada una de sus dos tardes, que ni si ni no ni todo lo contrario. Morante, pues en Morante, a ratos.
El aspecto negativo de la feria es que el toro, base de la fiesta, falló. Las corridas de Zalduendo, Juan Pedro Domecq y Nuñez del Cuvillo fueron impresentables e inadmisibles. Por el contrario solo destacó algún toro de Adolfo Martín, Alcurrucén y Jandilla. La única ganadería que sale reforzada es la de FuenteYmbro. Otro aspecto negativo han sido las sustituciones de Miguel Ángel Perera, que se vió sustituido por dos diestros como Rubén Pinar y “El Fandi”. No lo entiendo. Será que son muy baratitos. Y para finalizar, una vez más se demostró en Valencia que los diestros mediáticos como “Jesulín”, Rivera, “El Cordobés” o “Cayetano” fracasan y aburren en plazas de medio nivel hacia arriba.
La feria de Castellón ha finalizado. Es hora de hacer balance y de entregar premios. Los primeros han ido a las manos de Sebastian Castella, Julio Aparicio o “Rafaelillo”, entre otros. La feria venía marcada por la ausencia, que no por repetida deja de ser penosa, de Enrique Ponce y Julian López “El Juli” y se sustentaba en la tarde de José Tomás y en el cartel estrella integrado por Morante, Castella y Perera. Una feria, que aunque han pasado cosas importantes, no ha terminado de estallar y que no quedará en la memoria de los buenos aficionados de Castellón.
Sin duda alguna lo más imporante de la feria lo realizó el madrileño José Tomás, que toreó al natural como hacia tiempo que ni siquiera él toreaba. La faena tuvo cinco tandas con la zurda, tres de ellas de sobresaliente temple, hondura, ligazón y mando. Línea aparte merecen las dos trincherillas con las que cerró faena. Las dos orejas fueron premio justo para tan sublime labor.

Sebastián Castella y Daniel Luque presentaron en Castellón su candidatura para estar en los puestos altos del escalafón a final de temporada. Castella se mostró solvente y valiente, y aunque hubo toreo largo y por abajo, la gente solo “rompió” cuando se metió entre los pitones. Esta faena se ha llevado el trofeo a la mejor de la feria. No lo entiendo.
Por su parte, Daniel Luque ha demostrado que es un torero nuevo, joven, fresco, dinámico y muy “listo”. Faena importante la suya, ligando, templando y mandando. Lo único que le faltó fue reposo. Con el tiempo lo ganará.
Para terminar con la parte alta del podium quiero presentar mis respetos a tres hombres que se jugaron la vida ante una corrida muy complicada y difícil de Victorino Martín. José Luis Moreno pagó con sangre tratar a un Victorino como si fuera un Jandilla. “Rafaelillo” estuvo hecho un león y siempre en su papel de gladiador. No le queda más remedio. Por su parte, Luis Bolivar poco pudo hacer ante dos malos toros del ganadero de Galapagar.
También destacaron, aunque en menor medida, la solvencia de Rubén Pinar, el duende de Julio Aparicio, la entrega de Miguel Ángel Perera y los destellos de Morante.
De “Jesulín de Ubrique”, Manuel Díaz “El Cordobés”, Matías Tejela, Alejandro Talavante, Abel Valls y Cayetano, nada que recordar, bueno si, la gran cantidad de piropos que recibió el modelo de Armani.
En la de rejones, un espectáculo marcado por el mal juego del ganado y el mal estado del ruedo, tan solo Andy Cartagena paseó un trofeo, mientras que en la novillada solo cabe destacar el gran susto que recibió Juan Cervera de un novillo de Manolo González.
Ahora solo queda esperar a que los premios otorgados por las diferentes instituciones sean justos, y ya de paso, que también lo sea el cartel de la Corrida de Beneficencia.
Terminó la feria de Olivenza, un pueblecito extremeño que se ha convertido en cita obligada para todas las grandes figuras del escalafón. Ya no se empiezan las temporadas ni en Castellón ni en Valencia, ahora la moda es Olivenza. Su público cariñoso y la “comodidad” del ganado a lidiar hacen de esta plaza un apetecible entrenamiento de cara a las próximas ferias levantinas. Como es habitual el público acudió en masa a la plaza, llenándose el coso en la novillada del viernes y colgandose el cartel de “No hay billetes” en las tres corridas de toros anunciadas.
Comenzó la feria con una novillada de FuenteYmbro en la que Juan del Álamo dió un nuevo golpe de atención, tras cortar las dos orejas al segundo de su lote, a la postre el mejor novillo del encierro. Hizo un toreo largo, cargado de empaque y torería, que junto a sus tremendas ganas de agradar, le convirtieron en el triunfador de la tarde. Sus compañeros de cartel, Paco Chaves y Tulio Salguero, poco pudieron hacer ante novillos nobles pero justos de raza y trasmisión.

El sábado se anunciaba el cartel estrella de la feria, y no defraudó. José Tomás y Miguel Ángel Perera salieron a hombros tras cortar dos y cuatro orejas y un rabo respectivamente a su lote de Cuvillo. José Tomás desarejó al primero de su lote tras una faena basada en el toreo estático, hondo, puro y vertical, mientras que poco pudo hacer con su segundo astado, reservón y sin trasmisión. Por su parte, Miguel Ángel Perera, que sorteó el mejor lote de la tarde, se convirtió en el gran triunfador de la tarde, tras realizar dos faenas basadas en el mando, el dominio y el temple, que fueron rematadas con buenas estocadas. Abría cartel “El Fundi”, quien paseó una oreja del primero de la tarde y que podría haber acompañado en la salida a hombros a sus compañeros de no haber fallado con la espada en el cuarto.
Ayer domingo, en horario matinal, se pudo ver el magisterio de Ponce ante el cuarto Zalduendo de la tarde, en una faena soberbia cargada de temple, ligazón, ritmo y estética. Tras una estocada paseó las dos orejas de su oponente. Por su parte, Alejandro Talavante cuajó el mejor toreo al natural de la feria, con series ligadas y templadas de naturales hondos y profundos. Su cruz, como tantas otras veces, la espada. Tras escuchar los tres avisos recibió, entre lágrimas, una fuerte ovación. Por su parte, Cayetano se mostró torero y sereno, cortando una oreja al primero de su lote.
Por la tarde, se anunciaban “El Juli”, Manzanares y Perera. Un cartelazo. Pero ya se sabe que corrida de expectación, corrida de decepción. Cada diestro había elegido los toros a lidiar y es conveniente que la empresa no vuelva a repetir el experimento, porque el nivel de presentación dejó mucho que desear. Tan solo “El Juli” pudo cortar una oreja de su primer toro tras una faena basada en la seriedad, el toreo largo y la mano baja. Tras una buena estocada cortó la última oreja de la feria.
Sin duda alguna, una feria bonita para toreros, aficionados y empresarios, pero que debe cuidar la presentación de los toros en futuras ediciones. Mientras no sea así, todas las figuras estarán por Olivenza durante el mes de marzo.
Durante estos días se está debatiendo en el Parlamento Catalán la continudad o abolición de las corridas de toros en el monumental coso de la Ciudad Condal. Las posturas, como era de esperar, más que encontradas. Entiendo a los taurinos, y por supuesto, a los antitaurinos. Cada bando defiende la postura que le interesa y es prácticamente imposible que se llegue a entendimiento. A la Fiesta Nacional se la ama o se la odia, pero no deja a nadie indiferente. Dicen que eso es bueno. Intentar inculcar el amor o la pasión por la Fiesta a un antitaurino es tan difícil como intentar convencer a un ateo para que crea en Dios.
Como aficionado comparto la postura de los taurinos, y respeto la de los antitaurinos, faltaría más. Lo que no me gusta es el olor que rezuma a que bajo la escusa del sufrimiento de un animal, en este caso el toro, existe una corriente política organizada que pretende eliminar de Cataluña todo aquello que huela a España, y de la peor manera que existe, prohibiendo.

Entre los muchos ejemplos que se podrían poner destacaré la eliminación del toro de Osborne de las carreteras catalanas, siendo derribado el último que quedaba en Cataluña en el año 2007, por un grupo independentista denominado “Hermandad Catalana La Bandera Negra”, la prohibición de la tercera hora de castellano en la escuela, la prohibición de hablar en castellano en los medios de comunicación públicos, se prohibe mostrar banderas españolas en estadios de fútbol, incluso recientemente se ha multado a una inmobiliaria por tener escritos sus rótulos en castellano y no en catalán… En fin que la prohibición de las corridas de toros sería un paso más para desvincularse del territorio nacional y de paso una medida populista de cara a las urnas.
Pero si poco me gusta esto, menos me gusta que se trate de poco menos que asesinos, violadores o terroristas a los cientos de miles de personas, que ejerciendo su derecho a la libertad, acuden a las plazas de toros en armonía y haciendo gala de una exquisita educación. Ya podrían aprender de los aficionados taurinos otro tipo de públicos, por ejemplo, el del fútbol, pues no es difícil ver en los estadios de fútbol batallas campales, lanzamientos de bengalas y demás objetos, o incluso a algún “idiota” orinando sobre las cabezas de los hinchas rivales que se encuentran en tribunas más bajas. A estos personajes nadie les critica.
Por cierto, y hablando de fútbol, puestos a desvincularse de España, que el FC Barcelona abandone la liga española, se cree una liga catalana y se juegue el título con el Nactic. Es lo suyo.
Ya están en la calla los carteles de las primeras ferias del año. En Castellón y Valencia, lo esperado. Ni una novedad, ni una sorpresa. En Castellón, las bajas de Ponce y El Juli marcan un abono que se sostiene gracias a la presencia de José Tomás y a la vuelta de Morante. En Valencia, una feria basada en el vigésimo aniversario de la alternativa de Ponce, harán el paseíllo todas las figuras, a excepción de José Tomás.
Una vez presentadas éstas, se esperaba la presentación oficial de la cartelería de Sevilla. Y más de lo mismo. El núcleo de la feria, un ferión. Es verdad. Todas las grandes figuras se enfrentarán entre sí, pero es una de las ferias más injustas que recuerdo, fundamentalmente en su primer tramo.
Me parece extraño que Miguel Ángel Delgado haya entrado con tanta facilidad en la feria, cuando toreros como Luis Vilches, Pepe Moral, Agustín de Espartinas o Sergio Aguilar, con más meritos que el anunciado, se han quedado fuera.
Me parece de una gran crueldad que la empresa solo haya ofrecido a Alfonso Oliva Soto, uno de los toreros con más “pellizco” del escalafón, la corrida del Conde de la Maza. Quizás la empresa ya no se acuerda que un toro de esa ganadería mató a su tío, Ramón Soto Vargas, en la misma plaza. ¿Había necesidad?

No entiendo la presencia de César Jiménez en la feria, y menos en la corrida de Victorino Martín. Lástima que Jose Luis Moreno no esté apoderado por algún amiguete de la empresa, porque hubiera sido fijo en el cartel.
No entiendo las cuatro tardes de “El Cid” en el abono tras lo sucedido en el ruedo la pasada temporada, no entiendo el cartel de pueblo de “mediáticos”, no le veo el sentido al mano a mano de Perera-Luque, no entiendo las presencias de Salvador Vega, Serafín Marín, Arturo Macias o Iván Fandiño, y menos entiendo la ausencia de Javier Valverde.
Qué poquita sensibilidad ha demostrado la empresa con el salmantino Javier Valverde, quien en los últimos años se ha jugado el pecho, el cuello y la misma vida, con la corrida de Miura. Este año, cuando se ha anunciado que al final de la campaña se tomará un descanso, ni la de Miura. Y qué luego presuman de repetir a quien se lo gana en los ruedos.
En fín, siempre lo mismo, y más de lo mismo. Las ferias se siguen haciendo en los despachos, y lo que pase en el ruedo, solo cuenta para algunos. Y en Sevilla, más.
Hace casi veinte años, concretamente el 16 de marzo de 1990, que un joven valenciano, Enrique Ponce, tomaba la alternativa en Las Fallas, teniendo como padrino a José Miguel Arroyo “Joselito” y como testigo a Miguel Báez “El Litri”. Pronto se vió que si la suerte le acompañaba y la cabeza no le fallaba, habría figura del toreo durante muchos años. Y así fue. Con el paso de los años, su toreo fue ganando en temple, técnica, empaque y mando, hasta llegar a convertirse en uno de los grandes maestros del toreo contemporáneo.
Pero los años no perdonan, van pasando, sin prisa pero sin pausa. Y aquel joven valenciano, convertido en hombre y figura, ya piensa en la retirada. Con un palmarés inigualable y con muy pocos retos por conseguir, el diestro de Chiva va dando pistas de que su adiós puede estar cerca.

El año pasado se despidió de Pamplona en silencio, eso si, con un terno blanco y plata y corbartín rojo. Todo un homenaje al ciclo sanferminero en el que no volverá a verse anunciado.
El domingo pasado, en el festejo que cerraba el ciclo de Cali, tras su faena al segundo de su lote declaró para una radio colombiana: “Son ya veinte años y veo muy difícil volver a Cali, estas fechas deben ser para mi familia, mi niña, así que aprovecho los micrófonos para decirle adiós a una afición que me ha querido y respetado, no volveré pues mi despedida está cerca“. Ponce volvió a Cali para despedirse, pues hacía diez años que no hacía el paseíllo en Cañaveralejo.
Habrá que estar atentos a la próxima pista, quizás su plaza de toros de Valencia sea el escenario perfecto para ello.
Acabamos de entrar en el año 2010 y mientras se suceden las ferias al otro lado del charco, el mundo taurino comienza a pensar en las primeras ferias españolas. Castellón, Valencia, Sevilla y Madrid acapararán la mayor parte de las noticias desde este momento a mediados de temporada allá por el mes de junio. Pero sin duda alguna, la noticia que más repercursión puede tener durante el recién estrenado año no se dará en ninguna de las ciudad anteriormente mencionadas, sino en Barcelona, donde todavía está por decidir si habrá toros o no durante 2010.

Pero no es ésta la única incógnita que nos trae el nuevo año. Por ejemplo, ¿Asumirá José Tomás retos de mayor entidad que en las pasadas campañas? ¿Compartirá cartel el diestro de Galapagar con Ponce, El Juli o Perera, entre otros? ¿Será un polvorín la Feria de Abril de Sevilla tras la repetida ausencia de José Tomás? ¿Conseguirán Enrique Ponce y El Juli mantener los mismos niveles de regularidad en las grandes ferias? ¿Será compatible para Curro Vázquez el apoderamiento de Morante de la Puebla y Cayetano? ¿Conseguirá José Ortega Cano pisar el albero de plazas como Sevilla, Valencia o Madrid en su temporada de despedida?

¿Será ésta la última temporada en activo de Javier Valverde? ¿Anunciarán su vuelta a los ruedos diestros como El Tato o Victor Puerto? ¿Mejorará el aspecto ganadero con respecto a este año? ¿Cómo será aceptado Jesulín de Ubrique en su vuelta a los ruedos? ¿Conseguirá Miguel Ángel Perera y Cayetano retomar el camino de la temporada 2008? ¿Logrará Sebastian Castella dar el salto definitivo a la cima del toreo? ¿Está preparado Sebastian Castella para mandar en el toreo? ¿Será el 2010 el año de consolidación de diestros como Jose Mari Manzanares o Alejandro Talavante? ¿Se dará paso en las grandes ferias a jóvenes toreros como Rubén Pinar o Miguel Tendero?
Muchas son las incógnitas que tenemos por despejar. El tiempo nos dará las respuestas y nosotros estaremos aquí para contárselo.






Quizás ahora empiece a reconocerse el toreo puro y añejo de Luis Francisco Esplá.