
Desde 1928 existía la idea en la ciudad de crear una plaza de toros en la que se disfrutara la fiesta brava. En el año 1944, los deseos de la ciudad se ven satisfechos. La inauguración de la plaza tuvo lugar el día 4 de marzo de 1945, y para tan señalado acontecimiento hicieron el paseíllo Juan Belmonte, Luis Briones y Alfonso Ramírez Calesero. Los que no pudieron asistir tuvieron la oportunidad de escuchar la primera transmisión taurina desde el hermoso tauródromo. Pero 1946 fue el año de la consolidación como plaza de prestigio, pues se pudo observar el arte clásico del mayor exponente de aquella época, Manuel Rodríguez “Manolete”.
En su interior había una pequeña capilla donde lucía espléndida la Virgen de La Macarena, un museo taurino, la enfermería y los toriles. En ese momento la plaza tenía capacidad para 10.200 personas, de las cuales 1.200 se ubicaban en los balcones superiores.

En 1968 empiezan oficialmente sus temporadas y desde entonces se han realizado anualmente, excepto en 1976. En un principio sus festejos fueron acogidos bajo el título de Feria de la Candelaria. Grandes figuras del toreo como El Viti, El Cordobés, Paquirri, Pepe Cáceres, Jose Ortega Cano, César Rincón o Jose María Manzanares fueron ídolos de esta plaza.
En 1992 se fundó la Corporación, sin ánimo de lucro, Plaza de Toros La Macarena Cormacarena y desde entonces la temporada se conoce como Feria Taurina de La Macarena.

En el año 2004, Conconcreto S.A. la convirtió en el Centro de Espectáculos La Macarena. En el proyecto que amplió la utilización del inmueble y garantizó su sostenibilidad económica y su seguridad, fue necesaria la demolición casi total de la plaza, exceptuando su fachada de aspecto neo-mudéjar. En la actualidad tiene capacidad para 13.000 espectadores.
La antigua plaza de toros La Macarena fue totalmente remodelada y ha pasado a convertirse en la única plaza techada en América, pues todos sus tendidos altos y bajos quedaron cubiertos y el redondel ha quedado con un moderno techo corredizo. En solo tres minutos se puede abrir o cerrar. La reinauguración de la plaza tiene lugar el 22 de enero de 2004, y el cartel estuvo formado por los rejoneadores Andy Cartagena y Juan Rafael y los matadores colombianos César Camacho y Manuel Libardo, quienes lidiaron un encierro de la ganadería de Garzón hermanos.

La temporada se realiza todos los sábados de enero y febrero y en los carteles no faltan las principales figuras colombianas y españolas.
oJALA SE DESTRUYA ESE ANTRO DE TORTURA AL QUE ASISTE CHUSMA! TAURINO=ASESINO
La plaza de toros la Macarena se remodeló para poder seguir disfrutando de la mejor fiesta del mundo. en una lugar cómodo, moderno y con la ventaja de una techo re movible, felicitaciones!
Lola Gomez me imagino que eres vegetaria y no permites que ningun animal muera …
Ojalá solo se utilizara para actos culturales constructivos… y no para tortura… Ese lugar produce tristeza cuando uno pasa por ahí!!
ojala y no vueva a haber tauromaquia !no mas sadicos a la plaza¡ que se utilice solo para conciertos
Que se continúe con la tradición de la fiesta brava, las corridas de toros, son un espectáculo bellamente emblemático, constituído de una simbología metafórica, la vida y la muerte, el drama y la tragedia en su peculiar connotación, una de las más acertadas y auténticas en esencia y representaciones del acontecer vitalicio. La vida en sí es cruel, más sinembargo no deja de ser atrayente y encantadora, todo detractor del espectáculo taurino no es más que un insensato, ébrio de existencialismo vacuo, sus argumentos en contra no tienen ninguna validez, que: “pobrecito el torito?”, el hombre como ser racional que es su don virtuoso tiene a su mando las riendas de la naturaleza aunque implique responsabilidad no deja de ser el rey, el facultado para determinar y aprovechar de élla, así sea mortal también. Por lógica irresoluta la vida es cruel y amenazante para todos y todos simultáneamente somos toros y toreros en este concierto, en esta corrida o albero existencial, basta ya de pavadas y más vale protestar por la carencia de enriquecimientos sustanciales creativos en materia de lo científico,investigación y orientación a crecimiento personal en conocimientos de más intensidad y profesionalismo respecto de connotación y solidaridad humana. El sacrificio de toros en las plazas con su ritual artístico no degrada en nada, ningún animal de éstos como otros que se sacrifican cosecuentemente para la preservación del género humano han dejado de aportar superaciones cerebrales a las del hombre, no cansen más con aquello de que: “pobrecito el torito, pobrecitas las gallinas, pobrecitos los cerdos, pobrecitos los peces, pobrecitas las verduras, pobrecitas las hortalizas”, al coño con tal mentalidad, si no es del agrado de unos, entonces que se consuman indiferentes en el ostracismo de su efímero acontecer vital. Todos somos pobrecitos porque sin excepción ninguna estamos condenados a morir, queramos o no, como sea, la vida es un viaje hacia la muerte, entretanto si ese lapso lo permite, el viaje lo hace como un paseo placentero e interesante sólo el cerebro del hombre del que emana diversidad de funciones, gracias a él, tenemos tecnología en los avances científicos, diversión y sinnúmero de manifestaciones cuyo resultado está expreso y demostrado en el arte, el teatro, la música la danza, la literatura, etc… La fiesta brava es otra de las manifestaciones que inspira a diferentes intelectuales a corroborar en sus pronunciamientos lo irrefutable, pues por muy idóneo o erudito en cualquier materia que sea será sacrificado, asesinado por el inclemente acontecer vitalicio sin importar sus conocimientos, dones, éxitos, sufrimientos, etc. pues como en las corridas, otro saltará al ruedo, otro vendrá y así es el suceder de todo ciclo. Solamente la estupidez ondea y es ostentosa a más de ser atrevida y temeraria en quienes sin fundamento ni simiente detractan de las corridas de toros, para éllos por si no lo saben: ¡EL PRECIO DE LA VIDA SE PAGA CON LA MUERTE!