Juan José Padilla, “Rafaelillo” y Javier Valverde componían la terna que había de enfrentarse a la tradicional corrida de Miura, que como cada año se lidia en la capital navarra, y que en general lidió toros desrazados y deslucidos, que imposibilitaron el triunfo de los tres valientes.
No hubiera sido la primera vez que Juan José Padilla hubiera sufrido un grave percance en Pamplona, pero el Santo, me refiero a San Fermín no a Iker Casillas, le echó un capote, y de los buenos. El diestro jerezano, muy querido en Pamplona, no escatimó en ganas y esfuerzo. Toreó asentado de capa, banderilleó con efectividad y mientras toreaba por el pitón izquierdo, el toro de Miura le propinó una terrible voltereta que hizo pensar que llevaba una cornada grave, grave, grave. Entró en la enfermería entre claros gestos de dolor y cuando todo el mundo se temía lo peor allí apareció de nuevo Padilla para dar muerte a su enemigo. Tras hacerlo paseó una justa y merecida oreja que paseó su cuadrilla.
Con el cuarto, otro animal deslucido, lo intentó por ambos pitones y se fué a por la espada. El toro no merecía más.

“Rafaelillo” es otro clásico en la corrida de Miura. Sorteó un lote muy complicado con el que solo pudo demostrar su profesionalidad y honradez. Tan solo cabe destacar algún muletazo largo y templado al primero de su lote. En el quinto, la presidencia le perdonó el tercer aviso, tras recibir una fea voltereta al intentar descabellar.
Cerraba plaza Javier Valverde, que al igual que sus compañeros pechó con un lote imposible. Lo intentó en dos faenas voluntariosas pero faltas de emoción y transmisión, por lo que nunca llegaron a calar en los tendidos, por cierto, más vacios que nunca pues no estuvieron presentes las peñas en los tendidos de sol.
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1 Comentario en "San Fermín: El Santo vuelve a salvar a Padilla"
Manu
Jueves, 2 septiembre, 2010 a las 19:32
jaja muy bueno graciasss!!!