Publicado el 6.07.2010. Archivado en Noticias de Toros

Como es habitual la Feria de San Fermín 2010 se abrió con una novillada con picadores en la que se anunciaban Cristian Escribano, Juan del Álamo y David Silveti, que han lidiado novillos de Marqués de Domecq, que en esta edición han sustituidos a los tradicionales de Miranda de Pericalvo.

Cristian Escribano lidió en primer lugar un novillo noble y colaborador, al que toreó con gusto y temple, especialmente por el pitón derecho. Cuando el novillo empezó a apagarse buscó el toreo de cercanías para terminar de calentar al público, que le hubiera pedido la oreja de no haber estado desacertado con la espada. Con el cuarto de la tarde, deslucido, instrumentó una faena larga en la que demostró sus ganas en todo momento. De nuevo emborronó su labor con los aceros.

San Fermín: Lo que la espada se llevó

Juan del Álamo llegaba a Pamplona como uno de los novilleros con más cartel en la actualidad. Con el segundo de la tarde, un toro complicado pero con movilidad, realizó una faena muy meritoria, pues ejecutó derechazos largos, templados y con transmisión, dada la condición del novillo. Tras un final de faena basado en muletazos por alto a pies juntos perdió el posible trofeo por su fallo a espadas. Con el segundo de su lote, complicado, demostró sus ganas y valor en una faena voluntariosa.

Cerraba plaza David Silveti, hijo del diestro mexicano del mismo nombre, y le correspondió en suerte el lote menos colaborador del festejo, con el que solo pudo demostrar sus ganas y su buen concepto del toreo en algunos muletazos sueltos. Al igual que sus compañeros, no estuvo afortunado con los aceros.

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