La primera corrida a pie de la Feria de San Fermín 2010 anunciaba a Diego Urdiales, Luis Bolivar y Salvador Cortés, una terna necesitada de triunfos continuos para no caer en el olvido, triunfo que no pudieron conseguir pues la corrida de Peñajara dió muy pocas posibilidades de lucimiento, a excepción del tercero de la tarde, un toro noble y con clase pero muy justo de motor. También es justo decir que la corrida estuvo perfectamente presentada.
Diego Urdiales sorteó un lote áspero que no le facilitó el triunfo, por lo que tuvo que tirar de oficio, entrega, profesionalidad y ganas para imponerse a dos toros complicados. Pese a ello supo imponerse hasta conseguir muletazos sueltos estimables.

El colombiano Luis Bolivar, al igual que su compañero, pechó con un lote imposible. Elaboró dos faenas discretas y voluntariosas, pero que nunca llegaron a los tendidos, especialmente a los de sol. Consiguió algún muletazo largo y templado, mientras que con los aceros no estuvo fino.
Salvador Cortés se llevó el mejor toro de la tarde, el lidiado en tercer lugar, un toro astifino de preciosa estampa, que tuvo clase pero poco motor. El diestro sevillano lo intentó por los dos pitones pero sin llegar a acoplarse a la embestida del toro, que necesitaba toques suaves y firmes. Muy irregular con la mano derecha, la faena subió enteros con la izquierda, con la que consiguió algún muletazo más que estimable, pero al conjunto le faltó continuidad y profundidad. Cuando el toro se fue apagando buscó el toreo de cercanías para intentar calentar unos tendidos que se pusieron de parte del toro. Tras fallar con los aceros, saludó una cariñosa ovación.
Con el que cerraba plaza, un toro complicado pero con movilidad, Salvador Cortés demostró sus ganas, pero no fue suficiente.
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